Principalmente y creo que está dentro de lo primordial para que un profesor sea un buen profesor, está la vocación de servicio si se ha de ejercer como docente. Pues los alumnos requerimos de personas que realmente pongan a nuestra disposición su atención, paciencia, comprensión, y dedicación cuando se nos quiere enseñar algo, y que este sea de la mejor calidad posible.
Que los actuales docentes (y quienes lo seremos) tengamos pleno dominio de todos los temas que hemos de impartir. No hacer de la clase una improvisación de las actividades a realizar, para ello contar con la planificación correspondiente a los contenidos que se han de enseñar, las estrategias didácticas que se han de emplear y aplicar junto con los ejemplos pueden ser (si corresponde) con temas actualizados, de manera que los alumnos realicen asociaciones, esto le facilite el aprendizaje al grupo curso, de tal modo que los alumnos se interesen y de esta forma se puedan conseguir los objetivos de la asignatura. Además los estudiantes son muy perceptivos y se dan cuenta cuando un docente presenta carencias en ciertas cosas.
Las actividades que se realicen deben estar centradas obviamente en los alumnos, debido a que actualmente ya no se considera un buen profesor a aquel que se pasa toda la clase hablando, sino a quien permite que sus alumnos investiguen y aprendan por ellos mismos. Un profesor según el paradigma contructivista de la educación sólo debe servir de guía en el proceso. Debe ser objetivo. Las actividades de evaluación que se propongan deben ser acordes con las actividades empleadas en la enseñanza y acordes al paradigma en el cual nos amparemos. Por lo tanto, un "buen profesor" debe estar en todo y cubrir todo el proceso enseñanza-aprendizaje, no ser tan estricto con los alumnos, pero tampoco tan blando, recordando que se pone en juego el respeto y la disciplina entre profesor y alumno, considero que es cuestión de equilibrio y que se ha de lograr con la práctica, pues de dice por ahí que “La práctica hace al maestro”.
Para reorganizar mis ideas respecto de las características que debe tener un profesor para que sea un buen profesor, me explico de la siguiente forma:
*Los buenos profesores deben conocer su materia extremadamente bien. Utilizando su conocimiento para ir al fondo de los asuntos, a los principios fundamentales y a los conceptos básicos; siendo capaces de simplificar lo complejo de manera que motiven el aprendizaje. Tienen además una comprensión intuitiva del aprendizaje humano.
*Dan gran importancia con especial relevancia a su tarea docente. Al programar sus clases, planteándose de forma clara los objetivos del aprendizaje que quiere conseguir.
*Hay una importante preocupación por sus alumnos, siendo exigentes con ellos, esperando mucho de ellos (viéndose reflejado en sus calificaciones). Pero plantean objetivos ligados a las salidas profesionales de sus estudiantes y a la formación que estos necesitarán a lo largo de su vida, es decir, no se trata de proyectar dificultades arbitrarias, ni que sólo contemplen lo que indica el currículo, sino que van más allá, velando también por su formación como personas y potenciales profesionales.
*En sus clases intentan crear un entorno para el aprendizaje crítico natural, en el que los estudiantes se enfrentan con su propia educación, trabajan en colaboración con otros, confían en la valoración de sus tareas.
*Confían en sus alumnos, son francos y abiertos con ellos, y siempre son amables.
*Evalúan el resultado de su docencia y saben rectificar cuando es necesario. Califican a los estudiantes según objetivos de aprendizaje básicos.
Lo mencionado hasta aquí, no hace referencia de que los profesores sean perfectos. Evidente es que todas las personas cometemos errores, pero no culpan de ellos a los estudiantes. Además, cuentan con lo que hacen sus pares (otros profesores), discuten con ellos sobre cómo mejorar el aprendizaje de los estudiantes, y nunca quedan plenamente satisfechos con lo ya conseguido.
jueves, 10 de julio de 2008
¿Qué características debe tener un buen profesor para ser un buen profesor?
viernes, 4 de julio de 2008
¿Qué acciones contretas realizarías para verificar tu buen desempeño como profesor?
Un factor importante para dar respuesta a esta pregunta es la llamada "Evaluación Docente", pues los criterios a evaluar deben tener una concordancia con aquellas prácticas de los profesionales que hacen la educación, con el propósito de contribuir a la revalorización de ésta, es crucial la necesidad de trazar con claridad un objeto a evaluar, el cual debe dar cuenta suficientemente de la complejidad propia de la pedagogía que constituye el núcleo de la docencia. Sin lugar a dudas, más allá de entender ésta como un proceso de entrega de conocimientos, de formación de capacidades y valores o cualquier concepción particular, ella es un proceso de gestión de conocimiento que puede adoptar múltiples formas y concepciones, que no es posible pensar sino de manera situada, es decir, en relación con nosotros (profesores en potencia) y actores concretos que participaremos en ella. "Entenderemos esa gestión de conocimiento como el proceso en que se intenciona la vinculación entre los procesos de aprendizaje, de conocimiento y enseñanza, en el contexto de la cultura docente de cada establecimiento educacional".
Los educadores debemos presentar un notorio y evidente interés por el desarrollo profesional, lo cual contribuirá al mejoramiento de lo que conlleva la misión pedagógica de los establecimientos, favoreciendo así la formación de manera integral de los educandos.
Lo ideal es contar con profesionales que muestren interés por ver las funciones, su rol y las tareas que están realizando, sabiendo cómo realizarlas y cómo mejorarlas, lo anterior se debe ver reflejado con precisión en las tareas y los requerimientos de la enseñanza, aprendizaje y de forma paralela el desarrollo personal de los alumnos.
Como alumna he escuchado en alguna oportunidad que "cuando más del cincuenta porciento de un curso resulta reprobado en alguna evaluación, quien falla es el profesor, y no los alumnos". Es por esto que los profesores (quienes ya lo son, y quienes lo seremos en un tiempo más) debemos verificar nuestro desempeño y buscar métodos para mejorarlo, es precisamente a través de los logros que alcancen los alumnos junto con las opiniones que estos realicen; también está la autoevaluación, muy importante para analizarnos y presentar nuestra propia crítica de cómo creemos que realizamos nuestro trabajo. Otra práctica bastante efectiva es la realizada a través de instrumentos estandarizados que midan mi habilidad como docente aplicada por mis pares (co-evaluación), la unidad educativa, el Departamento de Educación y hasta el Mineduc, sus resultados serán de gran importancia a la hora de verificar el desempeño docente, destacando la importancia que tiene el que las pruebas a las cuales nos veamos sometidos para dicha verificación sean netamente objetivas y no den pie a tergiversaciones de lo que no se pretende tras obtener los resultados.
Las acciones que realicemos en nuestro desempeño como futuros profesores, formadores de personas integrales dentro de esta sociedad que avanza a pasos agigantados, es de suma importancia que el estar verificando de forma periódica nuestra labor. No nos podemos ir quedando atrás, mientras todo evoluciona, la educación también debe evolucionar y junto con ella nosotros los docentes, de tal forma que vayamos cambiando aquellos paradigmas que se han impuesto en nuestra educación actual.
"Aquel docente que no le interese evaluar qué tal es su buen desempeño, desafortunadamente seguirá cometiendo los mismos errores de siempre y no aportará cambios significativos a sus estrategias de enseñar". Ideal sería que quienes estén a su alrededor, lo logren identificar, con el fin de intentar aconsejarlo y encaminar su valiosa misión, o de forma contraria ante una eventual negativa de parte de este, que sean sus propios pares quienes lo acusen de su falta ética, pues no estará contribuyendo en nada a la formación educacional de nuestros alumnos.
"Crecer día a día profesionalmente no es una tarea fácil, debido a las muchas complicaciones y dificultades que encontraremos en nuestro campo laboral, pero debemos realizarla para poder ser mejores pedagogos para nuestros alumnos". Es por ellos, por nuestros alumnos por los cuales debemos perseverar en nuestra labor, desarrollar y demostrar cuan profesionales somos y de la mano de esto, poner a la vista de quien lo desee que la vocación que tenemos está a su disposición.
Lo ideal es contar con profesionales que muestren interés por ver las funciones, su rol y las tareas que están realizando, sabiendo cómo realizarlas y cómo mejorarlas, lo anterior se debe ver reflejado con precisión en las tareas y los requerimientos de la enseñanza, aprendizaje y de forma paralela el desarrollo personal de los alumnos.
Como alumna he escuchado en alguna oportunidad que "cuando más del cincuenta porciento de un curso resulta reprobado en alguna evaluación, quien falla es el profesor, y no los alumnos". Es por esto que los profesores (quienes ya lo son, y quienes lo seremos en un tiempo más) debemos verificar nuestro desempeño y buscar métodos para mejorarlo, es precisamente a través de los logros que alcancen los alumnos junto con las opiniones que estos realicen; también está la autoevaluación, muy importante para analizarnos y presentar nuestra propia crítica de cómo creemos que realizamos nuestro trabajo. Otra práctica bastante efectiva es la realizada a través de instrumentos estandarizados que midan mi habilidad como docente aplicada por mis pares (co-evaluación), la unidad educativa, el Departamento de Educación y hasta el Mineduc, sus resultados serán de gran importancia a la hora de verificar el desempeño docente, destacando la importancia que tiene el que las pruebas a las cuales nos veamos sometidos para dicha verificación sean netamente objetivas y no den pie a tergiversaciones de lo que no se pretende tras obtener los resultados.
Las acciones que realicemos en nuestro desempeño como futuros profesores, formadores de personas integrales dentro de esta sociedad que avanza a pasos agigantados, es de suma importancia que el estar verificando de forma periódica nuestra labor. No nos podemos ir quedando atrás, mientras todo evoluciona, la educación también debe evolucionar y junto con ella nosotros los docentes, de tal forma que vayamos cambiando aquellos paradigmas que se han impuesto en nuestra educación actual.
"Aquel docente que no le interese evaluar qué tal es su buen desempeño, desafortunadamente seguirá cometiendo los mismos errores de siempre y no aportará cambios significativos a sus estrategias de enseñar". Ideal sería que quienes estén a su alrededor, lo logren identificar, con el fin de intentar aconsejarlo y encaminar su valiosa misión, o de forma contraria ante una eventual negativa de parte de este, que sean sus propios pares quienes lo acusen de su falta ética, pues no estará contribuyendo en nada a la formación educacional de nuestros alumnos.
"Crecer día a día profesionalmente no es una tarea fácil, debido a las muchas complicaciones y dificultades que encontraremos en nuestro campo laboral, pero debemos realizarla para poder ser mejores pedagogos para nuestros alumnos". Es por ellos, por nuestros alumnos por los cuales debemos perseverar en nuestra labor, desarrollar y demostrar cuan profesionales somos y de la mano de esto, poner a la vista de quien lo desee que la vocación que tenemos está a su disposición.
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